Es un fertilizante de síntesis de liberación lenta con las mismas ventajas, pero debido a su composición rica en potasio favorece el desarrollo del sistema radicular en los meses de otoño e invierno.
En esto radica su importancia ya que si nuestras plantas tienen un sistema radicular fuerte y sano tendrán mucho más vigor en época de crecimiento.

Se aplica en estos meses de Otoño cuando la planta entra en parada vegetativa y acumula las reservas en el sistema radicular. El Potasio (K) favorece exactamente la resistencia de las plantas al frío, actuando como una especie de anticongelante. Es muy aconsejable para la plantación en primavera de flores, rosales.

Se recomienda una dosis de 5 kg /100 m2, lo que corresponde a un saco de 25 Kg /500 m2.

Ciclo completo anual de empleo de abonos para nuestro jardín